Menú
  • Hasiera
  • Bazkideak
  • Berriak
  • ‘Juan Carlos Eguillor’ Nazioarteko Ikus Poesia Sariak
  • Bideo Galeria
  • Bazkideen Testuak
  • Bazkideen Estekak
  • Literatur sarien deialdiak
  • Kontaktua
AEE

       

  • Español
  • Euskera

Memorias XI Jornadas Autor

Programa Idazleekin Solasaldiak

Javier Mina en Berria

Details
Parent Category: Noticias
Published: 04 January 2012

Mina, Berria

Las navidades vizcainas de 1937

Details
Written by Ascension Badiola
Parent Category: Colaboraciones
Published: 27 December 2011

 

EN diciembre de 1937 ya habían transcurrido tres meses desde que el Euzko Gudarostea hubiera entregado las armas y caído en manos de los rebeldes y, seis, desde que las tropas de Franco entraran en Bilbao, un 19 de junio. La estampa carcelaria en Bizkaia, al igual que en el resto de territorios caídos en manos de los sublevados era impresionante.

Se puede afirmar que en aquellos años oscuros, Euzkadi y el resto de la geografía en manos de los rebeldes era una enorme prisión. El número de apresados para el periodo de finales de 1937 y primer trimestre de 1938, tanto en cárceles como en campos de concentración fue de 105.300 prisioneros, una cifra equivalente a toda la población de Araba en 1930. A este número hay que añadir los 200.000 vascos evacuados al extranjero o a la España republicana. En Bizkaia se cree que había 29.350 prisioneros, otros 6.300 vascos en Santoña, 2.461 prisioneros en el campo de concentración de Deusto y 3.486 en el de Urduña.

Las navidades del año 1937 fueron trágicas para los vascos recluidos tanto en Euzkadi como en otros territorios, en especial en Castro, Laredo y Santoña por la crudeza de la guerra, que se manifestó en el número de muertos en el frente, en el de enfermos por las carencias sustanciales a un conflicto bélico, o en las penurias que tuvo que soportar la población civil con motivo del racionamiento de víveres y productos básicos, pero sobre todo, lo fueron para los cientos de soldados nacionalistas y republicanos que estuvieron recluidos en las distintas prisiones a cargo de la Dirección General de Prisiones en territorio sublevado, tras pasar por un Consejo de Guerra y para los miles de hombres que pasaron por campos de concentración sin juicio previo alguno, a la espera de ser reclasificados, conducidos a otros campos, sometidos a la auditoría de guerra o enviados a batallones disciplinarios de trabajo. El sufrimiento en sus distintos escalones iba desde el temor a ser elegido en una saca para entrar en el siguiente grupo de ejecución al amanecer, hasta aspectos tan elementales como recibir comida, que también fue utilizado como forma de castigo.

COMIDA ENTRE LA ROPA Un capellán recluido en El Dueso relató en un diario: Durante los cinco primeros meses estuvo terminantemente prohibido recibir alimentos del exterior. Quizá por eso el alborozo fue grande cuando para las navidades de 1937 se permitió que las familias pasasen toda la comida que quisieran, escondida en los sacos de la ropa. Los víveres enviados con enormes sacrificios y privaciones nunca llegaron a su destino. Fueron robados y repartidos entre los oficiales.

En la semana anterior a la Nochebuena el volumen de ejecuciones se elevó a 131 presos, entre ellos, la madrugada del 17 de diciembre fueron fusilados los oficiales de carrera del ejército de Euzkadi: Azkarate, Irezabal, Lafuente, Arenillas y otros diez más. La pérdida de esperanza y el desánimo de los prisioneros vascos se extendió, especialmente cuando comenzaron las ejecuciones de altos mandos del Euzko Gudarostea, que según el Pacto de Santoña eran los que habían recibido especial garantía de respeto a la vida.

Las primeras noticias esperanzadoras de que Franco admitiría comenzar a negociar canjes no llegaron hasta los primeros meses de 1938. El primer intercambio oficial firmado por Franco admitía el cambio de Miguel Primo de Ribera por el doctor José Bago Lecosaca, canje que encabezaba una lista de otros 23 prisioneros más por cada bando y que se realizó por conducto de la embajada británica en Hendaia. A partir de ese momento se comenzaría a instaurar el sistema de canjes que funcionó en los años siguientes y que salvó la vida de muchos condenados a muerte nacionalistas, socialistas, anarquistas y republicanos de todo signo.

Bilbao se convirtió en un gran centro de reclusión. Se utilizaron como centros de privación de libertad no solamente cárceles, como la de Larrinaga, sino que sirvieron para este fin las plazas de toros, los barcos, -estos ya se habían utilizado para encarcelar a presos derechistas en los años previos a la entrada de las tropas sublevadas- y otros muchos edificios: las escuelas (Cervantes y Tiboli entre otras); el colegio de Escolapios; el convento de El Carmelo u otros lugares como el edificio de Tabacalera en Iturribide. También se utilizaron casonas como el chalet de Orue, una mansión que había pertenecido a una familia nacionalista y que al quedar abandonada al comenzar la guerra se reutilizó para cárcel de mujeres.

 

De todas ellas, la más destacable fue la prisión de Larrinaga, hoy inexistente, y que se encontraba frente a lo que hoy en día es la casa Galera. Larrinaga fue mucho más que un centro de reclusión, puesto que allí se empezaron a trasladar los primeros prisioneros de Santoña para su ejecución y con el paso del tiempo, a medida que la auditoría de guerra iba confirmando las sentencias de pena de muerte, se convirtió en la antesala de todos aquellos que iban a ser fusilados o agarrotados. Paradójicamente, casi todos los testimonios coinciden en que el régimen carcelario de este centro, el día a día, no era especialmente duro con respecto al de otras prisiones.

Read more: Las navidades vizcainas de 1937

Lo uno, lo otro y lo de más allá

Details
Written by José Serna Andrés
Parent Category: Colaboraciones
Published: 27 December 2011

UNO anda un poco despistado con esto del tabaco y los porros, porque se dice que lo uno daña el pulmón y la garganta, mientras lo otro daña el cerebro. Y es preocupante la gran cantidad de asociaciones que existen en defensa del fumador, de lo uno y de lo otro. Nadie es quién para señalar a nadie, pero como también hay muchos millones de dinero público destinado a que el personal no coja gusto a la cosa y lo deje -adicción lo llaman-, pues no tenemos más remedio que hacer números y preguntarnos el porqué de tal tira y afloja.

Como la imaginación es libre, a uno le viene a la mente la escena de los dos burros que tiran de la cuerda en distinta dirección y no consiguen nada, solo sudar y sudar, sin más. Algo de eso sucede cuando se intenta afrontar estos problemas desde el punto de vista jurídico, pues el verdadero problema no es la criminalización o la despenalización. Y en el momento en que renunciamos a darle vueltas al mismo molino, o a estirar en dirección contraria, podemos ponernos de acuerdo y dirigirnos hacia el mismo objetivo: velar por la salud y la felicidad de las personas. Entonces se nos ve con la cara más relajada y, quizás, cumpliendo un poco más el objetivo. Aun así, el problema es que, aunque la cuestión de la salud viene a ser relativamente clara, la felicidad es harina de otro costal. Parece ser que se trata de algo más relativo. Hay quien afirma ser feliz fumando un cigarro, o saliéndose con la suya, o diciendo que nadie tiene que poner límites a su libertad. Y ahí estamos de nuevo. ¡Y pensar que habíamos acercado posturas!

Hay quien dice que nos atrae lo prohibido, y por eso insistimos tanto en plantear la cuestión desde el punto de vista jurídico, pero quizá lo que nos atrae es el exceso, que es otro punto de vista. Porque el alcohol es legal, pero hay personas que beben en exceso. ¿Qué es lo que nos atrae? ¿El precipicio? ¿El límite? ¿Cuáles son los mecanismos que estimulan el exceso en su consumo? Se buscan sensaciones fuertes, pero en un contexto banal. En la percepción de muchas personas el consumo de alcohol y de tabaco no trae consecuencias. Así que cuando se dice que el cannabis es tan peligroso como el alcohol o el tabaco realizamos un cóctel conceptual, pues cada producto tiene unas características propias.

El tabaco no es muy peligroso en términos psiquiátricos, pero hay muchísimas personas que mueren a consecuencia de su consumo. La marihuana consumida por más de cinco decenas de miles de chicos y chicas entre catorce y dieciocho años puede producir adicción, secuelas físicas, psicológicas y conflictos sociales, según afirman algunos estudios. Sobre el alcohol puede preocuparnos el aumento de atracones etílicos entre menores en los últimos tiempos.

Para aterrizar un poco más, no es mal planteamiento que sobre todo se enfoque la preocupación por el consumo de estas sustancias entre chicos y chicas jóvenes, y quizá ni siquiera debamos entablar un debate sobre buena o mala peligrosidad porque, al parecer, es preferible hablar de comportamientos de consumo en determinados ambientes. Pues hay ambientes juveniles, cada vez más infantiles, en los que aumenta el consumo de alcohol, tabaco y cannabis. Además ya no se trata de consumo, sino de poli-consumo. Tres -o quizá más- en uno. Se trata de ambientes en los que se consume de lo uno y de lo otro, y más allá aún. Se identifica con fiesta y ya está. O se consume para olvidar problemas, y se sigue igual tras la resaca, o se consume para ser como las demás personas, ¡menuda personalidad! Y reconozcamos que determinados consumos se asocian a claves culturales que en un momento determinado se identifican con estar en la cresta de la ola, lo más de lo más. Y eso tiene una verdadera influencia.

Ya sabemos que la educación es un proceso y ni siquiera en el campo educativo hay una varita mágica que lo resuelva todo ¿Cómo y quién osa afrontar el modelo actual de irse de fiesta? Por otro lado, una misma medida ni siquiera tiene los mismos efectos en todos los casos. La autoproducción de alcohol, por ejemplo, ha sido una solución en algunas situaciones personales, pero en otras ha agravado un alcoholismo crónico. Por eso, conviene que en estas cuestiones, como en otras, seamos un poco más cautos a la hora de pronunciarnos. Aun así, uno no se resiste a dejar de citar a Confucio cuando decía que los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos. Podemos mirar hacia otro lado porque, al fin y al cabo, no es más que una frase antigua, pero por lo visto, cinco siglos antes de Cristo existían los mismos problemas que hoy. Y también existían desavenencias a la hora de definir determinados conceptos.

Aparecido el 27 de diciembre en Deia.

 

 

Figuras de cera

Details
Written by Luis A. Bañeres
Parent Category: Colaboraciones
Published: 27 December 2011

Una de las muchas ventajas que tiene el hecho de ser famoso es que uno puede disponer de su figura inmortalizada en cera.

En el caso de ser famoso por lazos con la nobleza, esa figura brilla de forma especial, y alcanza una posición más elevada, si bien su
supervivencia pende asimismo de finos hilos, por estar su destino en manos de reyes y puede precipitarse al rincón más oscuro del belén, salir en carretilla o volver a la casilla de salida, tras pasar tres turnos en la cárcel.

Por todo ello, llegado el caso, es conveniente prevenir para sacar el mayor partido a esta peculiar situación. Por ejemplo, puede sugerirse que la figura se la hagan a uno sentado y en pose pensativa. De este modo, cuando la figurilla se caiga del cuadro, puede usarse para el escaqueo en horas de curro, (si bien es verdad que en esos estatus se curra más bien poco), colocarla al volante cuando se aparca en doble fila para evitarnos la multa e incluso soplar en un control.

También sirve para no ir solo de copas, para ponerlo en la ventana, de mirón o para sustituir al vocal en una mesa electoral.

Incluso podría dar resultado si se le sienta en el banquillo de los acusados para aguantar los improperios de la chusma mientras el figura -éste con el artículo masculino por delante-, sigue haciendo transferencias a lejanos paraísos fiscales ante la mirada cerúlea de su suegro.

Y si todo esto falla, siempre se puede fundir y revender la cera al museo para moldeo de quien venga a sustituir al afectado o para su uso en reparaciones de los que siguen en escena, que a todos se les va viendo ya el cartón.

La monarquía española, en la basura

Details
Parent Category: Noticias
Published: 27 December 2011

Con motivo del hallazgo de una serie de fotografías de la monarquía española, que el escritor Willy Uribe anunciaba en su blog, diario Deia publica hoy un artículo al respecto firmando por José Basurto y titulado 'La monarquía española, en la basura':

EL escritor y fotógrafo getxotarra Willy Uribe dice que no tiene "nada que ver con Diógenes", pero reconoce que siempre le ha gustado "pescar en la basura". Fruto de esa afición, se encontró recientemente un centenar de viejas fotografías originales de la monarquía española en un contenedor en Getxo, según desvela en la página www.sigoleyendo.es, donde ha hecho público el descubrimiento. Estaban dentro de una caja de zapatos junto a varios libros de temática religiosa y algunas cartas personales, que no quiso recoger, y en cuanto vio en una de las fotografías a Alfonso XIII pensó que aquello "era algo histórico". Y así fue. Entre ellas encontró históricas imágenes de María Cristina de Habsburgo-Lorena con sus hijos, del rey Juan Carlos con sus dos hermanos en Suiza en 1943, y de la familia real en Donostia, entre otras. A su juicio, estas últimas son las más bonitas, aunque todas merecen la atención. "Quiero investigar un poco más acerca de estas fotografías, porque cada una tiene su historia", señaló ayer el escritor vasco a Europa Press. Entre ellas se encuentran varias instantáneas de la boda de Juan de Borbón, "en las que se esconden muchos personajes que tienen su historia y me gustaría averiguar", dice.

Muchas de las fotografías estaban acompañadas de sellos, de Madrid, Bilbao y San Sebastián, "por lo que estarían destinadas, seguramente, a la venta", señala el escritor. Además, algunas de ellas "son muy buenas", dice, y posiblemente sean copia del negativo original, "ya que tienen una gran calidad".

Por lo que se refiere a la pertenencia del tesoro, Uribe dice que desconoce quién pudo abandonarlo. Únicamente desvela que lo encontró "en la zona de Neguri y Las Arenas, donde hay mucha gente que ha sido monárquica toda su vida y, quienes cambiaron con el franquismo, lo hicieron por conveniencia". "Allí hay muchas casas que guardan muchos tesoros", apunta el escritor y fotógrafo vasco.

MONARQUÍA Willy Uribe se pregunta en la página web donde ha dado a conocer el hallazgo "por qué alguien pude tirar a la basura casi un siglo de historia". "¿Tal vez porque tiene que ver con la monarquía?, ¿confundió las fotografías con recortes de prensa rosa o ni siquiera miró lo que contenía aquella caja?, ¿en qué desván ha dormido la monarquía todos estos años". Estas son algunas de las interrogantes que plantea el escritor sobre el descubrimiento. Lo que le da pie para hacer una reflexión sobre la familia real española. En su opinión, "columpiada en las dictaduras de Primo de Rivera y Francisco Franco, y buscando aún un lugar en la democracia, la monarquía española necesita una urgente actualización". Y concluye con sorna sobre este tema: "Porque las fotografías que encontré en el contenedor azul tienen el valor de los bonos basura". A Uribe, tal y como él reconoce en la web, le gusta "pescar en la basura", aunque deja bien claro que "esto no tiene nada que ver con Diógenes". Gracias a ello ha conseguido cosas valiosas y curiosas. Por ejemplo, Uribe confiesa haberse encontrado: "La mesa sobre la que trabajo, la silla donde me siento, la mesilla del despertador,La Odisea de Homero, dos tablas de surf, las Oeuvres Complètes de Jacques Delille (en francés y editado en 1817), una jarra de barro, una pelliza, una caja de abrir bolis Bic de punta fina, una camiseta de los Rolling Stones, un frasco de Chanel nº 5, un flexo de mesa, el Dictionarie de la fable de Fr. Noel (en francés y editado en 1822), un atlas de 1885, un tambor de hojalata...". Seguro que con todo este material y lo próximo que se encuentre en un contenedor, Uribe sacará a la luz una nueva novela de éxito.

Page 136 of 217

  • Start
  • Prev
  • 131
  • 132
  • 133
  • 134
  • 135
  • 136
  • 137
  • 138
  • 139
  • 140
  • Next
  • End

Gobierno Vasco

 

Escritores de Euskadi

Política de privacidad - Aviso Legal - Política de Cookies

Diseño Web Apodaka Estudio