Jesús M. Higuera Quintana.

Nació en 1952 en Limpias (Cantabria) y reside en Bilbao, donde se tituló en la escuela de Ingeniería Técnica Industrial, especialidad Electrónica, y también cursó estudios de Dirección comercial y marketing.

Tras ocupar diferentes cargos en varias empresas e involucrarse en algunas actividades culturales, realiza cursos de formación sobre estructura dramática y participa en varios talleres de escritura de guiones cinematográficos, desarrollando a partir de entonces su carrera profesional en Euskal Telebista, la Televisión Autonómica del País Vasco.

Recientemente ha publicado tres novelas breves:

 “ABIERTO 24 HORAS” (2024)

Casi un guión en formato novela.

Pareja protagonista, profesional y a ratos apasionada, por espacios de atmósfera futurista hoy en día a la vuelta de la esquina.

Peripecia motivadora: los seres humanos cooperando para no ser dominados por otros seres humanos.

“DOS AMIGOS” (2024)

Un viaje de amistad, de toda una vida.

El dinero en la mesa reventó la clarividencia de los veinte años, el océano le susurró que había fondeado en otro continente.

Dos amigos solo necesitarán saludarse en el mismo bar y al alcance de la mano todo lo demás.

“CUMPLEAÑOS FELIZ (Segunda oportunidad)” (2025)

El fin de esta historia es liberar al protagonista de su perra vida cotidiana.

Un sueño inspirador que, al igual que la experiencia narrativa al lector, le conduce a una aventura de segunda oportunidad.

“ABIERTO 24 HORAS”
En una atmósfera futurista, contestada por la población que resiste enfurecida contra la ampliación de la Base atómica, los dirigentes políticos de la Comunidad, por un lado han urdido un plan con sus vecinos y enemigos del Bloque que a cambio de otras compensaciones se prestan a acercar a la costa un amenazante submarino nuclear, y por otro, a través de los medios de comunicación del Sistema Media manipulan la información.
David, un reportero, es asesinado al intentar desvelar el engaño.
Afligidos por tal vileza, sus compañeros Jon y Alicia, que viven una aventura amorosa, arriesgan su vida boicoteando el plan de la Comunidad al filtrar datos que dañan la imagen del Bloque, cuyos frustrados dirigentes cambian entonces el submarino nuclear por otro con fines ecologistas para abortar el objetivo que persiguen los de la Comunidad.
Jon y Alicia lograrán un desenlace espectacular.


“DOS AMIGOS”
Si a Estepan Ariz le diera por contar su historia seguramente comenzaría por el final, en Hermosa Beach, donde nunca hubiera pensado quedarse.
De niño, con once años, cruzó por primera vez el océano. Luego de otros cinco, en su clase, fue el primero en contestar que desearía irse de vacaciones a su tierra en verano y regresar el próximo trimestre. Quince años después, con treinta, volvió a recorrer, él y Doug, el borde de la playa y tampoco sería la última vez; lo mismo harían otros tantos más tarde, en chancletas con zapatos de sport.
El ejecutivo les dijo sin rodeos que había presión porque el dinero estaba en la mesa y su única ventaja posible era que subieran la oferta.
Como tras los primeros acuerdos habían surgido dificultades al comenzar a ejecutar el contrato, Estepan se presentó en Los Ángeles para mitigarlas. La época de los veinte años, radical, activa y clarividente, fue saltando en pedazos cada vez que Doug le hacía una confidencia en los momentos de conflicto por las explotaciones comunes.
A Los Ángeles regresaban en cuanto podían, pues ellas les esperaban. Doug y Amanda empezaron a pensar en irse a vivir a Malibú, en cambio Estepan y Amaia, desde que se instalaron en Hermosa, no se quisieron mover. Alguna vez salían los cuatro a cenar, mientras sus hijos les visitaban con motivo de alguna celebración. Una noche, volviendo por el aparcamiento junto a la arena iluminada al son de las olas del océano, se hizo verdaderamente a la idea de que había ido a parar a otro continente.
Estepan sólo necesitará para vivir unas pocas personas entrañables, libros, algún paseo y la certeza de que al alcance de la mano está todo lo demás. Con el tiempo, el pelo gris coronará un rostro con arrugas de nariz voluminosa. A sus cincuenta y siete años, Doug acompañará su delgadez general de cierta caída de hombros al andar. Estarán jubilados y les gustará saludarse en el mismo bar que tantas veces han frecuentado, dándose la mano o unas palmadas, preguntando por la familia, y luego comenzarán a charlar.

“CUMPLEAÑOS FELIZ (Segunda oportunidad)”
Luis Payá tiene 40 años y le cuesta mucho llegar con su familia a fin de mes, incapaz de solucionar el problema del transporte y la vivienda.
La víspera de su cumpleaños tiene un sueño inspirador: son fiestas en el pueblo donde trabajó 20 años atrás, cuando tenía otros tantos, y cambia su perra vida por otra realidad, dando por perdidos los últimos cuatro lustros de su vida. Se imagina otra vez en el Colegio de la Cueva, con un poco de cirugía estética no le ponen ninguna dificultad. Lo que sabe a sus cuarenta años, al pasar por un muchacho de veinte supone tal cantidad de conocimientos y experiencia que le permite seguir el camino de quien fuera allí su antiguo compañero de trabajo y asistir a aquel curso de electrónica. Se apunta a clases nocturnas, participa en el seminario sobre automatismos y se convierte en un técnico valioso. Vuelve a acordarse de su familia, han ido pasando cosas pero tampoco tantas…
Despierto, al día siguiente, celebra su aniversario tomando con los colegas una copa, a la que siguen otras hasta desembocar en un fantástico encuentro que resulta catártico poniendo en marcha con su familia la realización de la transformación y retorno a la línea de salida del pasado, como en una segunda oportunidad.